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miércoles, 21 de agosto de 2013

La medicina en Roma IV: las plantas y sus aplicaciones

En la Antigüedad, recurrir a las propiedades de las plantas era casi la única forma de luchar contra las enfermedades. Así, los romanos desarrollaron el conocimiento de la botánica, introducido a partir del siglo III a.C.  por los griegos, y no es difícil encontrarnos con fuentes que nos remitan a su uso, tanto en obras relacionadas con la medicina como en otras ajenas a la temática.

Los remedios elaborados a partir de plantas eran dispensados libremente por médicos, hechiceras y cualquiera dispuesto a hacer negocio pues, incluso entre los médicos, no faltaba quien vendiese preparados de dudosa eficacia. La persona que se dedicaba a su venta se denominaba pharmacopola y se podía encontrar en los mercados.

Monedas con dibujos de laserpicio
Los romanos creían en la eficacia de la aromaterapia y por eso las plantas aromáticas eran muy importantes. Prueba de ello son los jardines que poseían (con jazmín, lavanda, tomillo, rosales,etc) o la utilización de olores y vapores como medio para tratar determinados dolores. El médico griego Hipócrates, por ejemplo, ya había hecho uso de la aromaterapia para enfrentarse a una plaga que acechaba a los atenienses. El aroma de las violetas se solía utilizar en las salas donde se realizaban los banquetes pues, además de su agradable olor, se creía que era bueno para el dolor de cabeza producido por el vino.

Pero también tenían medicamentos propiamente dichos fabricados a partir de los vegetales. El laserpicio, por ejemplo, fue una planta empleada como abortivo y según las fuentes romanas ya se había extinto en el I d.C. Actualmente hay autores que difieren de las opiniones latinas y aseguran que aun es posible encontrar la planta, aunque en época romana fuese difícil. Quizás, la escasez de la misma, en aquellos tiempos, se deba a la alta demanda ya que se sabe que eran reales sus propiedades abortivas

Cicuta
El azafrán, además de ser utilizado en filtros amorosos, era considerado también un abortivo. Los bulbos de jacinto, debidamente machacados, servían para elaborar cataplasmas para heridas, mientras que el aciano se aplicaba a los problemas oftalmológicos.Otras plantas como la cicuta eran también empleadas en medicina. Además de ser un efectivo veneno, causante de la muerte de Sócrates, dependiendo de la dosis podía ser utilizada como anestésico, colirio o antiinflamatorio en caso de picadura de serpiente. Así pues, para cada dolencia existía algún vegetal que sirviese de remedio.

Las propiedades tóxicas también eran demandadas para la elaboración de drogas utilizadas a veces en determinados ritos. Efectos como la dilatación de las pupilas, taquicardias o alucinaciones eran producidos por sustancias como la mandrágora, la belladona o el estramonio. Junto con las drogas también destacan los filtros, que podían ser vendidos por los mismos mercaderes, pues muchas veces no está clara la separación entre la medicina, la magia y la religión.

Fuente:
-PRIETO, M, J, Plantas y árboles en el mundo clásico, Aurea, Madrid, 2011.

Imágenes:
2 wikipedia

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